octubre 14, 2018

Yo, clase mierda trabajadora

Según los mismos que llaman "clase media trabajadora" a quienes cobran 130.000 €/año (10.833 €/mes), para quejarse de que les van a subir los impuestos, hay que impedir que se suba el salario mínimo de poco más de 700 a 900 €/mes porque eso arruina el país...

No los defraudadores que se han acogido a la amnistía fiscal para quedar libres pagando una miseria. No los de las tarjetas black. No los de las cuentas en Suiza y empresas offshore en Panamá. No los que han inflado costes de obras y ordenado aeropuertos fantasma y campeonatos de Fórmula 1 para repartirse beneficios con amiguetes. No los de los EREs. No los de los trapicheos con constructoras. No los de los acuerdos de ventas de viviendas de protección tiradas de precio a fondos buitre. No los de los despidos blindados en entidades bancarias rescatadas con dinero público. No los de las empresas que a base de ingeniería fiscal y sedes fuera pagan lo menos posible aquí. No los de...

No, lo que arruinaría España es que la gente pueda cobrar 900 €/mes.

Porque igual ya se nos había olvidado que la crisis tampoco fue culpa de todos los corruptos... La culpa de la crisis es de los que vivieron por encima de sus posibilidades.

Y todavía te dicen que si los sueldos suben los empresarios se van a ver obligados a despedir a gente, como si no lo hubieran hecho antes. Y todavía te dicen que mejor cobrar eso que nada porque, oye, mejor cierra la boca y no reclames un sueldo digno no vaya a ser que te quedes en la calle porque siempre habrá alguien más desesperado que tú que acepte ser explotado.

Por cierto, una duda existencial. Si los que cobran casi 11.000 €/mes son clase media trabajadora. Los que no cobramos ni 1.000 euros mensuales... ¡¿Qué somos?!



octubre 08, 2018

Camino del abismo: Brasil



No lo entiendo. Bueno, entiendo el proceso, pero me aterra lo lejos que queda de cualquier lógica. Lo enormemente absurdo que resulta ver que una y otra vez la gente en una situación de crisis es capaz de convertir en salvador el discurso del odio.

Que una y otra vez funcione el miedo, la frustración y la rabia, para que la gente prefiera cambiar el pensar por sí misma por la supuesta seguridad de pertenecer a una masa ciega. Masa que se mueve azuzada por el salvajismo de los que buscan en lo diferente al enemigo.

Que haya quien todavía sea capaz de disfrazar como la virtud de ser "políticamente incorrecto" al vomitivo discurso machista, racista, homófobo...

Me asquea que el discurso que tira del nacionalismo más casposo, para levantar a golpe de "patria" a las sociedades en crisis, convierta a la gente en ciega, sorda, y muda, ante los personajes más abyectos.

Y me aterra que parezca que cada vez estemos cogiendo más carrerilla a la hora de repetir lo que nos llevó a una de las épocas más horribles del ser humano.

Anoche, en Brasil, Jair Bolsonaro, el candidato de la ultraderecha estuvo a punto de ganar las elecciones sin necesitar una segunda vuelta al quedarse al borde del 50% de los votos, sacando 17 puntos a su principal rival.

Bolsonaro.

Alguien que alaba sin cortarse al coronel Ustra, torturador y asesino de la dictadura.

Que dice que su hija, tras cuatro hijos, fue un momento de debilidad.

Que responde a una diputada que no la violaría porque no se lo merece.

Que se declara pro-tortura.

Que asegura que la única forma de cambiar las cosas es una guerra civil matando a miles de personas, y si unos cuantos inocentes mueren no pasa nada.

Que prefiere que un hijo suyo muera antes de que sea homosexual.

Que dice de los descendientes de los antiguos africanos esclavizados en plantaciones de caña de azucar, y que se rebelaron, que no sirven para nada. Ni siquiera para reproducirse.

Ese es Bolsonaro. Pero hay algo peor aún.

No es solo Bolsonaro.

Y no, no está pasando solo en Brasil. ____________ Foto | The Guardian



octubre 05, 2018

No eres patriota, solo das asco


"No tiene nada que ver con la raza. Es una cosa patriótica. Cuando la gente viene a mi país, tienen que amarlo lo suficiente para hablar en inglés".

Esa fue la respuesta de la mujer ante los agentes de policía que llegaron después de haber estado acosando a otras dos mujeres por hablar entre ellas en español en un supermercado en EE. UU.

"Estáis en EEUU. Estáis en mi país. No podéis hablar en español aquí. Tenéis que hablar en inglés si estáis en EEUU."

Al escuchar a esa mujer capaz de gritar a quien le echa en cara su actitud "vas a perder este país" te das cuenta de que no se diferencia de los "patriotas" de hojalata que en cualquier otro lugar te responden "estás dejando que invadan el país con tu buenismo".

Y al leerlo comprendes que el patriotismo es la misma excusa de mierda usada por cualquiera que cree que un trapito de colores está por encima de la gente.

Al leerlo recuerdas a los que en cuanto ven o escuchan algo en otro idioma gritan "¡Habla en español!".

Al leerlo te acuerdas de la basura que intenta disfrazar de "patriotismo" su xenofobia y racismo con el "los españoles primero", el "Britain First", y cualquier supremacismo que alimenta sueños húmedos a base de banderitas.

Al leerlo descubres a indeseables en todo el mundo cuya máxima aspiración es vivir detrás de muros. Y lo que te da pena es que no se queden encerrados detrás de uno para que dejen de dar de una vez por saco.

Noticia en el Huffington Post