febrero 28, 2018

Pray for pobres machos oprimidos

8 de Marzo. Día Internacional de la Mujer. Convocatoria de huelga para reclamar la igualdad de las mujeres respecto a los hombres.

Gobierno de La Rioja.
- ¿Qué podemos señalar en el cartel para el Día de la Mujer?
- Que no todos los hombres son iguales. ¿Te imaginas? Jajaja.
- ¡No hay huevos! Jajaja.



Dirán que en realidad el cartel no se ha entendido, que en realidad iba dirigido a los hombres para que piensen que no tienen por qué comportarse como los demás, y que el mensaje que completa el cartel, "Antes de hablar, piensa", también va dirigido a los hombres... Dirán que...

Da igual. ¿Quién ha pensado que ese cartel era una buena idea? Porque si no va dirigido a ellos, encima es doblemente insultante. Si no va dirigido a los hombres, en el Día de la Mujer, le estás diciendo a la mujer que antes de generalizar con los pobres hombres, piense. Y no se trata de eso ¿verdad?

Y si va dirigido a los hombres, en el Día de la Mujer, ¡estás convirtiendo en protagonista al hombre! En serio ¿es que ni un día sin ser protagonistas? ¿Quién ha diseñado el cartel? ¿Quién ha dado el visto bueno?

Esa es la única salida que les queda para intentar dar una triste explicación a uno de los casos más vergonzosos que podríamos haber imaginado. Los carteles para el Día de la Mujer, del gobierno de una comunidad, marcándose un #NotAllMen en toda regla.

Un cartel que precisamente se convierte en una de las mejores explicaciones de por que se necesita visibilizar por todos los medios, huelga incluida, la discriminación que sufre la mujer, y el machismo rampante que se niega a aceptarlo para no perder sus privilegios.

Ese machismo que lleva a muchos hombres, cada vez que hay un crimen machista, a entonar el único comentario del que son capaces, una queja, su queja estrella, y que no tiene que ver con condenar el crimen, sino con ponerse a la defensiva, y entonar como pobre víctima (él, no la asesinada), el lastimero "no todos los hombres", el ya conocido como #NotAllMen, o #MaleTears.

Porque da lo mismo que se esté criticando a otro acosador, maltratador, violador o asesino. Lo único que le importa a algunos no es condenarlo, sino ofenderse y dejar bien claro que ellos no lo son, y que hay que defender a los machos que están siendo atacados.

No les importa que haya otro hombre más ensuciando la imagen del resto de hombres con sus crímenes contra las mujeres, no. Las culpables son las mujeres que cuando se encuentran con otro eslabón perdido, y lo critican, están haciendo sentirse mal a todos los machos.

Porque las malas son ellas, y alguno te dirá casi llorando que lo que pasa es que ellas son unas feminazis que odian a los hombres. Indefensos hombres que sufren la misandría de esas locas. Y se sentirán muy mal, por los hombres, no por otra mujer asesinada, por ejemplo, que eso no es nada comparado con sus sentimientos de macho herido.

Si cuando se critica a otro asqueroso machista, se denuncia un nuevo crimen machista, etc lo único para lo que os da la neurona es para sentiros aludidos, hacéroslo mirar. Porque si preferís no ser parte de la solución, sino poneros de parte del problema, igual es que al final sí que sois también el problema, y habría que señalaros de verdad mientras se os cae la máscara.

https://twitter.com/Zurine3/status/968785106382057472

https://www.buzzfeed.com/beatrizserranomolina/gobierno-de-la-rioja-dia-de-la-mujer

febrero 24, 2018

La ley de transexualidad frente a quien necesita un cambio... de cerebro

Hace unos días se suicidaba Ekai, con 16 años, mientras esperaba recibir un tratamiento hormonal de la Unidad de Género del Hospital de Cruces.

Ahora se ha presentado al Congreso la primera Ley Integral de Transexualidad, que permitiría que la gente se pueda identificar con un tercer sexo, ni masculino ni femenino, sino "no binario". Y cuando lees los comentarios donde se ha publicado la noticia se te cae el alma a los pies viendo todo lo que falta todavía por avanzar, cuanto retraso arrastra esta sociedad en determinados temas.

Representantes de Unidos Podemos e integrantes de la Plataforma por los Derechos Trans. Dani Gago. ElDiario.es

Comentarios de gente enojada diciendo incluso que por pagarles las operaciones van a morir personas por falta de medicamentos, tal cual.

No dan cifras de, según ellos, cuantos medicamentos al parecer no se van a poder comprar, o cuantas muertes van a provocar, ni siquiera dan cifras del número tan reducido en realidad de gente para la que esta ley es su primera esperanza en mucho tiempo. No, directamente están en contra echándoles en cara que por su culpa, va a morir gente.

Y eso cuando no lees a otros equiparando un tratamiento hormonal de cambio de sexo, o una operación, con quien se aumenta el pecho, diciendo que ambos son sólo caprichos (algo ni siquiera en operaciones de aumento de mama es siempre un capricho), y argumentando "si alguien quiere tetas se las paga. ¿Verdad? Pues lo mismo esto".

Tanto retraso y odio. Tantos con un vacío en el cerebro y en el corazón que les dejan tan lejos de poder ser considerados seres humanos. Tantos a los que, si hiciéramos caso, serían los primeros a los que no darles medicamentos, para que quienes en realidad se los merecen, los que pueden hacer que la humanidad avance, no se vayan a quedar sin ellos.

febrero 20, 2018

¡Largaos vosotros! ¡Fanáticos!

Salvo que vivais en una cueva habréis visto como las noticias llevan dos días alimentándose a base de tirar otra vez de patriotismo, pero de ese patriotismo ridículo que se centra en la importancia de ponerle letra al himno de España mientras les siguen robando, recortando, y quitando derechos a los españoles.

Me trae bastante sin cuidado, por no decirlo de otra forma, que Marta Sánchez se haya lanzado a intentar ponerle una letra al himno, que diga que le ha venido en un flash mientras estaba en Miami (recordemos a esos grandes patriotas que se van a otros países a tributar), o que haya gente tan borrega que son incapaces de protestar por sus derechos pero están pegándose golpes en el pecho firmando campañas para que el himno con esta nueva "letra" sea cantado en un partido de fútbol. Y dejaremos para otro día como maś de una vez coincide el "gañanismo" para juntar deporte, nacionalismos, etc.

De la calidad de la letra no voy a hablar, ni de si sus motivos son, como algunos dicen, intentar aprovechar el momento de exaltación del aborregamiento para que vuelvan a hablar de ella. Pero es que lo de Marta Sánchez ni siquiera es original ya que se puede encontrar todas las veces, incluso la última hace pocos años, que ha fracasado poner letra a la marcha granadera. Y si incluso en época de Franco y Pemán no funcionó, estando el "españolímetro" por las nubes, imaginaos ahora.

Lo realmente ridículo no es la letra, es la respuesta de políticos que tiran del fanatismo nacionalista, del rebaño al que si hace falta azuzan para que se convierta en jauría con la misma falta de neuronas. De quienes salen a decir que uno se debe sentir orgulloso de haber nacido en determinado sitio, y de los que llegan a hablar de que hay que mostrar el patriotismo español sin complejos.

Y en el caso de Marta Sánchez lo ridículo ha sido esa respueta tan típica de "si no te gusta vete a otro país". Una respuesta que siempre sirve para definir no a quien la recibe, sino a quien la lanza, por evidenciar sus limitaciones a la hora de razonar.

Le joda a quien le joda, no hay motivo de orgullo en una palabra que nos inventamos para definir el espacio entre unas líneas imaginarias sobre un mapa. Una palabra que ahora es España, pero que como la historia nos ha enseñado, no sólo no era la que siempre ha nombrado a la misma región, sino que tampoco nadie sabe si en un futuro será la misma palabra que se siga usando. Y si no pensad en otras como URSS, Yugoslavia, Checoslovaquia...

Y lo mismo se puede aplicar al trapito de colores que ahora se usa para representar a la misma región. Un trapito que tampoco ha sido siempre el mismo, que ha perdido y ganado colores, diseños, incluso aguiluchos infectos con el tiempo.

Decían en la película "Martín Hache", en un pequeño monólogo que se debería enseñar en las escuelas:
El que se siente patriota, el que cree que pertenece a un país, es un tarado mental. ¡La patria es un invento! ¿Qué tengo que ver yo con un tucumano o con un salteño? Son tan ajenos a mí como un catalán o un portugués. Una estadística, un número sin cara. Uno se siente parte de muy poca gente; tu país son tus amigos.
Y jamás es posible decirlo de manera más acertada, porque por mucho que hablen del orgullo de haber nacido en determinado sitio, no hay ningún mérito en hacerlo, es simplemente el azar, la suerte, o desgracia, que tienes de nacer aquí o en un país donde podrías haber muerto ya de hambre. Es un cúmulo de circunstancias aleatorias que han hecho que en el último sorteo te toque esto, como te podía haber tocado cualquier otra cosa. Por eso no se trata de decir sin complejos que uno se siente orgulloso de ser español.

Te puedes sentir orgulloso de gente que tienes a tu lado, de tu gente, con la que compartes tu vida, con quien intentas avanzar, pero no de una palabra, ni de un trapito, ni de unas líneas imaginarias que se han movido precisamente al antojo de todos los nacionalismos posibles.

Si eliges para tu orgullo algo más que no sea tu gente es tu gente la que no se debería sentir orgullosa de ti, porque si eliges el gritar "yo soy español" como si fuera un mantra igual deberías plantearte de qué te estás sintiendo exactamente orgulloso.

Pregúntate con qué te gusta que te identifiquen para sentir orgullo.

¿Un presidente inepto que dice que el agua de la lluvia nadie sabe de donde viene? ¿Políticos que se pasan el día sin admitir culpas y dimitir mientras lo esquivan respondiendo "y tú más"? ¿De que nos quieran cobrar por el sol? ¿De los recortes en una sanidad pública, de la que sí nos podíamos sentir orgullosos, para arruinarla y beneficiar cada vez más a la sanidad privada? ¿De que se te rían en la cara dicendo, para justificarlo, que no puede ser todo gratis cuando en realidad la sanidad pública la pagamos desde que empezamos a cotizar con nuestro trabajo? ¿De impresentables que son capaces de decir que hay gente que está demasiado tiempo cobrando la jubilación mientras se dedican a jugar al Candy Crush en el congreso? ¿De que nos prefieran atontados, sin estudios, sin capacidad de pensamiento propio para que resultemos más dóciles, recortando en educación y dejándola al alcance de unos pocos bolsillos agradecidos? ¿De que encima te echen en cara que hay "titulitis" como si fuera culpa tuya sacarte una carrera, en vez de aprovechar una población con estudios para que el país avance? ¿De que te digan que si no te queda otra que no sea marcharte del país es porque en realidad eres un aventurero? ¿De gente que sufre pobreza energética y calienta su casa (si no les desahucian) en invierno con velas mientras las compañías energéticas son indultadas para no pagar multas y sus beneficios son cada vez mayores? ¿De que te digan que la culpa de la crisis es tuya por vivir por encima de tus posibilidades cuando en realidad es una estafa y te han estado robando a manos llenas con tarjetas blanck, sociedades off-shore en Panamá, etc? ¿De que les paguemos a los bancos 60.000 millones para salvarles diciendo que se devolverá, que no se haya hecho, y mientras veas a directivos que se marchan con indemnizaciones millonarias gracias a sus claúsulas blindadas mientras el banco quiebra? ¿De que te suban los impuestos mientras a sociedades y empresas se los mantienen en mínimos, y cuando pides, ya no que paguen más, sino igualdad y que paguen el mismo porcentaje, te llamen egoísta a ti y digan que si se es estricto con las empresas entonces no vendrían a España? ¿De los cientos de casos de corrupción, incluyendo los que prescriben, y los muchísimos más de los que no nos enteramos?

Podríamos seguir con muchísimos ejemplos, pero cuando eliges un trapito de colores para tener sueños húmedos con él exactamente ¿de qué te sientes orgulloso de todo lo anterior?

A mí no me avergüenza la palabra España porque es un término inventado, como las líneas del mapa, y la combinación de colores del trapo. Si me puedo sentir orgulloso de mi gente lo que me avergüenza también es otra gente, no conceptos vacíos. Lo que me avergüenza es que me puedan relacionar con el rebaño capaz de exigirme cómo debo sentirme de orgulloso gritando la palabra España. Esa masa capaz de cerrar los ojos, oídos y boca, pero que si expones que te da vergüenza, rabia y asco lo que hacen con tu gente son capaces de gritarte "pues si te avergüenza ser español vete a...".

Porque incluso en eso tu nacionalismo tiene la misma originalidad que el que Marta Sánchez intente ponerle letra al himno, ninguna. No eres especial. Y repetirás como un loro el llamar populista a quien exige que la gente tenga derechos, llamarás antisistema a quien denuncie que la gente está siendo estafada por el sistema, y les gritarás que se vayan a Cuba, Venezuela, Corea del Norte, o el país que los que te aborregan desde los medios cómplices te digan que recites.

Al final, y recordando otra película, con tu nacionalismo te comportas igual que aquellos "marcianitos" de la película "Toy Story", defendiendo con el mismo atontamiento que si fuera "el gaaaaanchooooo" un simple trapo, o un himno. Repitiendo con las neuronas anestesiadas que el gancho os elige (algo muy habitual también en los nacionalismos que terminen proclamándose "pueblos elegidos").

El personaje de Woody les gritaba "¿Qué hacéis? ¡Fanáticos!" y quizás es la mejor respuesta que os merecéis. ¡Largaos vosotros! ¡Fanáticos!



febrero 11, 2018

Peligro. Cotos de caza... machistas

Hemos visto como se ha tenido que lanzar el mensaje de "NO es NO en ciudades como Madrid o Zaragoza para que intentara calar algo que resulta tan ridículo que haya que exigirlo, que las mujeres puedan disfrutar unas fiestas sin sufrir acosos, que es imposible no pensar que tienen en la cabeza los que nos llevan a esta situación.



Pero más allá de los “machitos” que se ofenden cuando una chica les responde que no necesita sus valoraciones sobre como viste o su cuerpo, lo que ellos insisten en llamar “piropos”, defendiéndolo como algo “tradicional” (menos mal que ya no siguen con la tradición de secuestrar a las mujeres del clan rival). Más allá de los que en unas fiestas, o en un bar cualquier fin de semana, no son capaces de entender a la primera cuando no hay ningún tipo de interés, cuando molestan, y encima llegan a responder de forma ofensiva, cuando no hasta violenta. Más allá de lo que sucede en la calle, las redes sociales y aplicaciones de mensajería se han convertido para algunos en otro coto de caza.

Y no se trata de aplicaciones como Tinder y similares, sino de aplicaciones y redes donde ciertos comportamientos ni siquiera deberían pasársele a nadie con más de una neurona por la cabeza.

LinkedIn

Es el caso por ejemplo de LinkedIn. Una red social profesional. Es decir, que permite poner en contacto a gente en función de sus respectivos ámbitos y puestos de trabajo para establecer una red de contactos profesionales. Punto.

Debería ser fácil entender que en una red así, más aún que en otras incluso, resulta ridículo que alguien se dedique a enviar mensajes a mujeres que no conoce para ver si “cae” alguna. Pero se ve que no.

 

Algunos con esta conversación dirán que tampoco es para tanto, que tampoco ha sido ofensivo, que sólo intentaba… ¿intentaba qué? Estamos hablando de una red social de profesionales donde con los primeros mensajes se puede entender que alguien se pone en contacto contigo por un motivo profesional. Además alaba tu currículum, y todo parece normal, hasta que de repente empieza a preguntar por tu vida personal.

Por supuesto no le vale con una primera respuesta negativa donde queda más que claro que no es un tema del que interese hablar, te empieza a contar su vida y vuelve a la carga para a la segunda entender que no le va a funcionar y despedirse con un “que te vaya bien, que te lo mereces”. Perdona, no la conoces de nada, ni siquiera para decirle lo que se merece o no, y lo único que ahora ella conoce de ti es que al parecer dedicas tu tiempo libre a ir mirando perfiles de LinkedIn como si fuera tu reserva de caza.

Pero claro, siempre hay casos peores, donde aparecen lo que se conoce como “fotopolla”. Esa imagen que de repente te manda de su miembre el macho de turno, sin que se la hayas solicitado, sin que venga a cuento, y por supuesto, intentando como todos a los que la neurona no les da para más, el usar el mejor ángulo en la fotografía para intentar compensar su limitación mental y física con el efecto óptico. Y sí, en LinkedIn también hay “amebas de dos patas” así como se puede comprobar en el mensaje en Twitter de denuncia.

WhatsApp y Telegram

Las aplicaciones de mensajería tampoco son un territorio libre de machos de la caverna, porque en muchos casos, WhatsApp sobre todo, se terminan convirtiendo en las herramientas para poder tener una comunicación más directa a partir de un anuncio publicado en otras redes, como en este caso el del alquiler de un piso.

Una conversación sobre el alquiler de un piso para una estudiante donde sin venir a cuento le “proponen” que el piso le puede salir “gratis” acompañado de la “fotopolla” correspondiente, porque si algo distingue a estos unineuronales es la sutileza. Y porque es lo más normal del mundo que a una mujer que no conoces le digas que te puede pagar el piso con sexo…


Como dicen a continuación del mensaje en Twitter de denuncia “JAMÁS he sabido de ninguna mujer que mande foto-genitales indeseados a desconocidos en situaciones similares. A lo mejor, A LO MEJOR, sí que es un problema de género, eh.”

Mientras tanto en Telegram, una aplicación que por lo general goza de buena publicidad respecto a la privacidad, he visto directamente el caso de una chica que tuvo que dar de baja su cuenta debido a los mensajes constantes indeseados.

Telegram ofrece la posibilidad, para no tener que dar tu número de teléfono para hablar (lo que se supone te da un plus de privacidad), de elegir un alias, por ejemplo @pepita, alias que se puede localizar en el buscador de Telegram. Pero a la vez no incluye hasta ahora una opción tan básica como poder limitar que tu foto sólo la vean quienes están en tu agenda de contactos. ¿El resultado? Que a los pocos días de elegir el alias le empezaran a llegar mensajes al teléfono de tíos a los que no conocía de nada queriendo “hablar” con ella. Tíos que se dedican a hacer búsquedas con las primeras letras de nombres femeninos a ver que fotos les aparecen.

También te puedes encontrar con que de repente te empiece a escribir un desconocido por WhatsApp y se trate de un repartidor que ha decidido guardarse tus datos obtenidos en su trabajo para lanzarte sus ganas. Algo que da mucha “tranquilidad”
O repartidores que tienen todos tus datos y de repente se ponen a escribirte para ofrecerte “masajes relajantes a domicilio”.
O repartidores de comida que de repente te empiezan a escribir y preguntar si tienes novio y esperan verte la siguiente vez que encargues comida, mientras que la empresa, cuando te quejas, lo máximo que hace es ofrecerte un descuento por el “inconveniente”.
O encontrarte con que al responder a una oferta de empleo como canguro te pidan que seas “cariñosa, abierta, cercana de confianza y complaciente porque buscan algo más.

Wallapop

Wallapop es una especie de red social para compraventa de artículos que incorpora su propio servicio de mensajería para poner en contacto a vendedores con los posibles compradores. Sin embargo es cada vez menos sorprendente encontrar a machos que escriben sin ningún interés en el producto que se vende, sino simplemente para usarlo como coto de caza de los perfiles de vendedoras.

Redes sociales

El caso es que, por mucho que los machos de turno digan que todo es una exageración, que parece que ya no se va a poder decir nada a una mujer sin que se les acuse de machistas (lo que da una idea de sus limitaciones mentales a la hora de no saber distinguir entre no decir nada y ser una babosa), que si es por las feminazis nos extinguimos porque ya no se puede “ligar” como siempre se ha hecho (siempre me acordaré de la respuesta antológica que leí hace poco acerca de ese término “Si existieran las feminazis a alguno no os quedaban dientes”) el acoso tanto a través de aplicaciones de mensajería como de redes sociales es por desgracia demasiado habitual como recogen en este artículo de La Marea.

Y mientras hagamos como que tampoco es para tanto, y le quitemos hierro diciendo que sólo se trata de “ligar”, seguiremos permitiendo que el machismo acose a las mujeres en todos los ámbitos, haciéndoles sentir que no hay ni un espacio en que no tengan que estar pendientes de defenderse.

febrero 10, 2018

¿Cultura de la violación? ¿Dónde?

¡Qué no! ¡Qué todo es invención de las “feminazis” y de las asociaciones que viven de las subvenciones de las denuncias falsas! ¡Qué son todas unas exageradas e histéricas! ¡Qué las leyes están hechas para ellas oprimiendo a los pobres hombres!

"¡Cultura de la violación dicen ahora!" Vamos, lo que les faltaba por inventarse, que ya se les está yendo de la mano tanto feminismo, que mira después dejando sin trabajo a las azafatas de la Fórmula 1…

Vamos, cultura de la violación… Ni que el vídeo de la “presunta” violación de la piara a la chica en San Fermín fuera de lo más buscado.




Ni que después de sus hazañas, aunque sea abusando de una chica inconsciente en un coche, se pasaran los vídeos y el resto del grupo les aplaudiera y riera su “machada”.

Ni que hubiera universitarios hablando de violar hasta reventar a una chica y dejarla medio muerta entre espasmos, hablando de a qué hora acudía ella a la biblioteca para presentarse a la misma hora, y diciendo que cuando ella se puso una foto con su pareja era porque "había sentido miedo".

Ni que las mujeres tuvieran que aguantar a babosos diciéndoles salvajadas y si pueden ya metiendo mano, mientras en muchas ocasiones nadie más hace nada para ayudar…
Ni que se viera a una mujer en el suelo medio inconsciente con una botella de alcohol al lado, y al ver que un tío se abalanza sobre ella, sin que nadie sepa si quiera si la conoce, pero sí que ella ni puede responder, la gente se quedara mirando, grabando, incluso animando al hombre, y pasaran minutos hasta que dos guardas de seguridad privada le tuvieran que decir que la dejara en paz

¿Cultura de la violación? ¿Dónde?



De como nos roban la libertad de expresión por encima de nuestras posibilidades

Esta semana saltaba la noticia de que un joven había sido multado por subir un montaje fotográfico con su cara en la imagen de un Cristo. 480 € de multa para un chico al que lo mismo le daba coger una imagen de Leonardo DiCaprio poniéndole su cara que cualquier otra imagen.

Foto montaje por el que ha sido multado un joven en Jaén
La diferencia esta vez es que la Cofradía que lleva esa talla de madera, porque no olvidemos que es una talla de madera representando el supuesto aspecto de Cristo, cuya imagen no tiene por qué coincidir con el que luce en otras tallas de madera (igual deberían las cofradías que llevan tallas de Cristo con distinto aspecto empezar a denunciarse entre ellas), decidió tomarse el montaje del chaval como una burla hacia ellos. ¿Por qué? Porque sí. Porque no hay nada más “normal” que el tomarse como un ataque directo algo que ni siquiera pensaba en tí. Como el que va por la calle, se cruza contigo mientras te ríes por cualquier tema, y te acusa de que te burlabas de él. Vamos, lo más “normal” del mundo.

Da lo mismo que durante siglos, para las pinturas religiosas, se haya usado la cara de quien pagaba el cuadro, o en otras ocasiones amigos, familia, pero también amantes e incluso rostros de prostitutas para representar a la virgen

El caso es que entre las respuestas a la noticia me he encontrado a los típicos de “con Mahoma no hay huevos”, que dan tanta pena mostrando sus limitaciones mentales que ni merece la pena señalarles que en ese momento en realidad se están poniendo a la misma altura de los fanáticos que pueden acribillar una redacción porque se ha dibujado la figura de su profeta. (Cuando escuchéis a alguien soltando lo de “pues con el Islam no te atreves” corred).

También ha habido respuestas de “es culpable porque él mismo se ha declarado así”. Nos ha jodido, porque una vez denunciado le exigían 2160 € o 6 meses de cárcel en caso de no pagarlos, y ha tenido que llegar al acuerdo de declararse culpable para que le bajaran la multa a 480 €. Un día se declarará culpable alguien porque en caso contrario amenacen con matar a su familia y todavía habrá quien diga “él mismo lo ha admitido”.

Y también, y me sorprende cada vez que miro el calendario y veo que estamos en pleno 2018, han salido muchos hablando del respeto, de que hay que entender a los que se ofenden, de que hay que mirar lo que se hace si puede provocar polémica…
Y volvemos a lo mismo. Si hay que entender a quien se puede ofender entonces la siguiente vez el "Je suis Charlie Hebdo" os lo podéis meter por donde os quepa, porque hay que entender a quien se puede ofender y no provocar “polémica” ¿verdad?

Pero es que las ofensas y faltas de respeto, de nuevo, están en los cerebros de los fanáticos que deciden que cualquier cosa que otro esté haciendo es con el objetivo de reírse de sus “sentimientos”.

La diferencia es que hasta hace no mucho, de lo que uno se reía no era de las creencias, sino directamente de esos fanáticos que se tomaban todo como un ataque personal, y, por salud mental, se les ignoraba. Pero hoy en día los fanáticos se están encontrando cada vez con un mayor respaldo a costa de limitar la libertad de expresión que tanto tiempo costó conseguir.

No sólo el presentador de televisión Jesús Vázquez recordaba que hace casi 18 años se publicaba una portada con él mismo llevando una corona de espinas. La acompañaba el texto “La pasión de Jesús. Entrevista a un ídolo crucificado”, y no pasó absolutamente nada. Es que casi a la vez, en 2002, Extremoduro presentaba su disco “Yo, minoría absoluta” con una portada con un Cristo con dos pistolas (nunca mejor dicho), y tampoco pasaba nada.

Portada del disco de Extremoduro en 2002
¿Qué es lo que ha cambiado entonces para que en 16 años de repente una fiscalía pida más de 2.000 € o pena de prisión por un montaje y un juez termine por imponer una multa en vez de simplemente desestimar la demanda? Ha pasado un clarísimo retroceso y recorte en la libertad de expresión.


Está claro que ella no se reía de las víctimas del terrorismo, así en general como la acusaron, está claro que ella no defendía que ETA asesinara, sin embargo los chistes que llevaban haciéndose cuatro décadas de repente la convertían en culpable, aunque hasta la nieta de Carrero Blanco viera un disparate la condena.

De lo mismo, aunque por suerte se archivó, se acusó al humorista Facu Díaz por un sketch en el que encapuchado anunciaba la disolución del PP como banda criminal, alegando que como tenía a tantos imputados y encarcelados ya no les quedaba gente para conformar listas electorales.

Quedaba totalmente claro que se reía del PP y de todos sus casos de corrupción, pero tuvo que ser el juez el que dictaminara que “no se estaba riendo de las víctimas del terrorismo”…

Vergonzoso fue también el caso de los titiriteros de la compañía “Títeres desde abajo” que acabaron encarcelados por enaltecimiento del terrorismo ya que en un momento determinado de una obra se mostraba el cartel “Gora Alka-ETA”. La obra “La bruja y don Cristobal” era conocida porque ya se había representado, y existían vídeos donde se podía ver exactamente la escena, donde a la protagonista, a la que dejaban inconsciente, le colocaban ese cartel para incriminarla. Es decir, que para más inri denunciaba un montaje policial.

Nada de eso importó para la denuncia, ni para el juez que podía ver comprobar el vídeo, y tuvo que pasar un año para que se archivaran todos los cargos; primero los de enaltecimiento del terrorismo, después los de delito de odio.

Y así una larga lista que acelera en los últimos años a la que se suman condenas contra cantantes como César Strawberry, Pablo Hasel, Valtonyc, etc.

Quizás la muestra más clara de como hoy en día hay una jauría infectada de fanatismo que se siente cada vez con mayor poder la tengamos en el caso de los chistes de Irene Villa.

Después de que el juez archivara la causa contra Guillermo Zapata por los chistes que había citado en Twitter al mandar la propia aludida un escrito en el que explicaba que no se sentía humillada y había convivido con el humor negro desde el atentado y lo entendía como una sátira, fue la misma jauría la que se volvió en contra de Villa por atreverse a no sentirse ofendida por chistes hechos por un atentado que sufrió ella

Sí, en muchos casos finalmente lo que consiguen estas denuncias es el conocido Efecto Streisand donde al intentar prohibir algo lo único que se consigue es que se multiplique quien replica lo que querías censurar, como ha pasado con las redes inundadas de montajes con otras caras en el mismo Cristo, pero aparte de esas reacciones nos tenemos que preguntar cómo estamos dejando que día a día, por mucho que nos indignemos después, no están robando de esta manera la libertad de expresión.