mayo 31, 2016

Venezuela, o la hipocresía a costa de un país

Pocos son los que tenéis en el fondo ganas de informaros. Muchos los que cuando salen las noticias os mostráis cansados de tanta pesadez. Y sin embargo justo es eso lo que se espera de vosotros, que no queráis informaros; porque lo que cuenta es lo que se consigue con un bombardeo constante con noticias manipuladas, cuando no directamente falsas, de las que en el subconsciente se va a quedar grabado el titular, sin importar lo que haya detrás.
Eso es lo que pasa desde hace tiempo con Venezuela, y no, lo primero de todo es que jamás he creído en un mundo en blanco y negro, así que aclaro que denunciar la manipulación de las noticias no quiere decir que me ponga en el lado de asegurar que la Venezuela chavista, el régimen bolivariano, etc sea un paraíso. Igual que tampoco lo era durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez (amiguete de algunos políticos españoles incluso cuando durante las manifestaciones del Caracazo - 1989 - y la intervención de la policía y fuerzas armadas, se contabilizaron casi 300 muertos y se estima que podrían haber "desaparecido" otras 2000 personas. Aunque eso al parecer no es dictadura).
La Masacre del Caracazo
Pero precisamente, porque tampoco podemos dividir entre malos y buenos con la facilidad que algunos quieren hacernos creer, hay que aprender a pensar por uno mismo, sin que consigan que todo se convierta en un "conmigo o contra mí" sólo a partir de lo que algunos medios nos venden.
Hemos visto como una foto de un mercado desabastecido de Venezuela en realidad se había hecho en un supermercado en Nueva York, y eso no quiere de decir que no haya escasez de productos en Venezuela, quiere decir simple y llanamente que hay muchos intereses, y medios, intentando manipular sin que les importe lo que haya o no de verdad.
Si alguien hace las cuentas no debería sorprenderle que la escalada de noticias relacionadas con Venezuela no se ha producido tras las elecciones del 20D, sino justo cuando salieron los primeros sondeos analizando que la suma de Podemos e IU podía sumar más escaños. Y no es una coincidencia, sino que el miedo a la irrupción a más nivel en votos de esa fuerza ha hecho que las maquinarias de propaganda se pongan a trabajar a destajo.
Así hemos tenido a un Rivera llorando por el hambre en Venezuela al que no hemos visto soltar una lágrima por las colas en los comedores sociales en España, o por la gente rebuscando en los contenedores de basura. Un Rivera que ha puesto el grito en el cielo porque se encierre a la gente por tener una opinión política distinta pero que aquí apoyó la petición del fiscal de encarcelar a los titiriteros. Un Rivera que a la vuelta ha dicho que en las dictaduras al menos hay orden y paz porque se sabe lo que hay (pensamiento que explicaría muchas cosas) pero que Venezuela es una tiranía.
Por su parte el gobierno ha convocado una reunión del Consejo de Seguridad para tratar el tema de Venezuela... no lo ha hecho en mil y una ocasiones anteriores, tampoco lo ha hecho por la situación en España que todos reconocen de emergencia social, pero lo va a hacer por Venezuela, ahora.
Y tenemos también a un Felipe González, aquel que llevaba cazadora de pana tras ganar en Suresnes, el "Isidoro" al que se le podía ver con gorro ruso, clamando contra lo horrible de la dictadura venezolana mientras escribe cartas a genocidas para que le hagan favores a su amigo de una petrolera que opera en paraísos fiscales...
Aún así, aunque todos esos comportamientos hipócritas abarcan desde la falta de un mínimo de vergüenza (en el fondo no les interesan las penurias del pueblo venezolano más allá de poder usarlos para sus intereses políticos) hasta el ridículo más absoluto; es la prensa, al servicio de ciertos intereses, la que más está, día sí y día también, intentando alentar esos miedos al grito de "Nos quieren convertir en Venezuela, y mira cómo está Venezuela" (eso más algún ETA colado entre medias que siempre da más empaque y azuza más los temores de quienes les escuchan).
Sin embargo, a veces no pueden evitar que la realidad les estropee las noticias, y algo así, por error, o porque se la colaron, le pasó ayer al ABC, que entre otros medios recogía la publicación de Agustín Otxotorena, empresario español que trabaja en Venezuela y que demostraba, con fotos, como ciertos supermercados, orientados a la clase más pudiente, no tienen ninguna falta de alimentos mientras que en otros faltan los productos más básicos.
Más de uno dirá que eso pasa en todos los países, las diferencias entre ricos y pobres... pero Otxotorena no sólo adjuntaba las fotos sino que explicaba el por qué de esa situación, y cómo, desde determinadas clases, curiosamente por supuesto las clases más altas, muchas veces apoyadas y alentadas por la oposición, se contribuía a que los productos básicos desaparecieran y no llegaran a los mercados de forma que en una reacción en cadena la falta de lo más básico llevara hacia una dirección muy clara, la desesperación, y unas consecuencias esperables (deseables para algunos), la caída del gobierno venezolano.
De nuevo, repito, el mundo tiene muchos más colores que el blanco y el negro, y en ningún caso estoy diciendo que Chávez, y menos aún Maduro, me parezcan los mejores presidentes que se pueda tener, algo que, para mí, Maduro se encarga de demostrar casi cada vez que abre la boca. Pero eso no quiere decir que nos tengamos que tragar sin más una versión y no buscar la otra.
Como os decía, ayer el ABC daba una sorpresa al incluir el artículo con las fotos de Otxotorena en este enlace. Poco duró sin embargo, y si hoy pinchas en el enlace te encuentras con que han borrado la noticia.
Lo que el ABC no puede borrar sin embargo es algo que ayer mencionaban aunque un poco por encima. Sí, hay supermercados donde faltan los productos más básicos, pero también hay que mirar e informarse como se ha llegado a esa situación, y quien está alimentando el fuego a base de echar más gasolina.
Eso es lo que muchos medios no os contarán, eso es lo que esperan que no investiguéis, eso es lo que quieren enterrar bajo la repetición constante de un titular... sea o no verdad.
Si os interesa pensar por vosotros mismos, aquí está el estado de Agustín Otxotorena. Leedlo, y después podréis sacar vuestras propias conclusiones, tener miedo a Venezuela si es lo que sentís, pero al menos sabiendo lo que pasa, y sobre todo votar a quien queráis, pero al menos habréis decidido por vosotros mismos.
Publicación de Agustín Otxotorena en Facebook