octubre 01, 2015

No eres un dibujo (You are not a sketch)

Soy consciente de que usar medidas como valoración para el cuerpo de una mujer es reducirlo al mismo ámbito que un objeto cualquiera, pero en este caso, sí deberían mencionarse, no para dar el "aprobado" a una persona por su cuerpo, sino para demostrar hasta que punto hay algo enfermo en la sociedad.

Es imposible no recordar lo que se bombardeaba hace poco más de una década a las mujeres (y de paso a los hombres que quedaban convencidos de que debían aspirar a encontrar mujeres así como muestra de éxito) con aquel canon "perfecto" del 90-60-90. Algo que ya se criticaba porque conllevaba que quien no se acercara a ese estándar debía casi autoobligarse a buscarlo sufriendo una presión que en muchos casos las jóvenes, y no tan jóvenes, no eran capaz de superar (los casos de anorexia y bulimia cada vez eran más conocidos) al sentir que no encajaban en lo que se esperaba de ellas; porque muchas veces se valoraba más tener esas medidas, para comprobar si podían dar el pego como jarrón florero, antes que saber si eran seres humanos.

Los años han transcurrido y, en vez de que hayamos superado aquella enfermedad de la imagen, la sociedad ha evolucionado al más puro estilo "Dorian Gray", exigiendo cumplir con una apariencia perfecta mientras esconde en el fondo una gangrena que ha avanzado sin que nadie se atreva a cercenarla; lo que nos lleva a encontrarnos en los últimos días con la polémica generada a raíz de que una modelo, Gigi Hadid, haya tenido que salir a defender sus 93-61-90 ante las críticas por ser excesivamente exuberante o incluso, según algunos, gorda.

En muchos artículos se enlazan imágenes, vídeos, etc de Hadid intentando demostrar gracias a esas "pruebas visuales" que sea lo que sea lo que marque la cinta métrica hay algo que no funciona en la mente de quien la critica por esos "motivos"; pero lo que de verdad debería importarnos es su respuesta (https://instagram.com/p/8LCm44jCcx/), tanto por lo que dice de ella como persona, como por el reflejo de que algo definitivamente hace mucho que no está funcionando para que haya tenido que escribirla. Mientras, no solamente no hacemos nada para remediarlo (¿alguien ha dicho educación?) y el caso de Hadid recuerda al de la actriz Scarlett Johansson no hace mucho con las críticas contra su cuerpo en una escena de desnudo, sino que lo seguimos alimentando, o simplemente preferimos mirar hacia otro lado para ignorar que esos casos más "mediáticos" son la punta del iceberg de lo que las mujeres reciben por parte de la sociedad y los medios cada día.

Repito, las medidas nunca deben ser el indicativo de la validez de una persona a través de su cuerpo, pero sí que deberían servir, por comparación histórica, para mostrar en toda su crudeza la degeneración de una sociedad que se aferra cada día más a imponer la aceptación y la medida del éxito de una mujer en base a su físico, un físico, además, delimitado por trazos cada vez más imposibles como nos recordaba aquella campaña "You are not a sketch".

Campaña "You are not a sketch"
P.D. El primero que se crea terriblemente inteligente y lo justifique diciendo que los cánones simplemente van cambiando con el tiempo y cite "Las tres Gracias" de Rubens, que se tome la pastillita y pida cita para que se lo hagan mirar. Lo mismo va para quien, diciendo que en el mundo del modelaje es precisamente el cuerpo lo que se debe valorar, prefiera ignorar que esos "requisitos" se trasladan y generalizan hacia todas las mujeres y la sociedad en general.