agosto 01, 2015

¿Y si te matan las ganas de escribir? (Yo también fui redactor de EAL)

La entrada de hoy va a ser un poco distinta a lo habitual y muy extensa, más de lo que suele habitual para los que me conocen, tanto que voy a incluir un resumen al inicio y a continuación el artículo completo que escribí. Quizás sólo sirva de desahogo, o quizás sirva como apoyo a alguien que hoy estuvo a punto de perder la ilusión como me pasó a mí:

Ayer 31 de Julio apareció un artículo en El Androide Libre que removió muchos recuerdos en mí. Recuerdos de cierta buena época, también de decepción profunda, y que sobre todo me hizo pensar que quizás, en vez de dejarlo estar sin más, en su momento debería haber hecho algo parecido. Así que antes de contaros lo que ha pasó la tarde del 31 de Julio os contaré mi historia para que veáis por qué al encontrarme con ese artículo titulado "ADIÓS EL ANDROIDE LIBRE" se me ha hecho un nudo en la garganta con cosas que creía olvidadas.



VERSIÓN RESUMIDA:

Como decía ayer por la tarde aparecía el artículo de un ya "ex redactor" de la página El Androide Libre que supuso un bombazo ya que se despedía con un texto en el que denunciaba para el conocimiento de los lectores los motivos por los que se iba, que no eran otros que el haber estado escribiendo artículos hasta que se cansó de no recibir ni respuesta cuando preguntaba por la remuneración que le habían ofrecido en un inicio. El texto del artículo fue rápidamente borrado lo que no impidió que quedara registrado en otras herramientas como Feedly o News Republic. Un rato después también se desactivó el poder hacer más comentarios en el enlace que al no haber sido borrado dejó a los que ya habían leído la noticia y vieron que borraron el texto, y a los que entraban a la página original desde otras aplicaciones y se lo encontraban borrado, aún más sorprendidos y pidiendo explicaciones (en el momento en que se desactivaron los comentarios ya se habían escrito más de 60). Tardó un poco más en que eliminaran toda referencia redirigiendo el enlace a la página de contacto.

Ese intento de tapar por todos los medios que se supiera la queja del redactor me llevó a recordar mi propia experiencia en EAL y Omicrono que finalizó tras casi dos años precisamente por motivos muy similares, las continuas largas y excusas cuando preguntaba por la posibilidad de recibir una remuneración (una posibilidad que me mencionaron desde el primer momento) por algo a lo que dediqué muchísimo tiempo sacando cualquier rato ya no sólo de mis horas libres sino incluso en mitad de mi trabajo. ¿El resultado?. Escribí más de 160 artículos entre las dos páginas, cobré dos, el resto fue por amor al arte mientras se sucedían las respuestas de "estamos mirando las posibilidades de en un futuro poder remunerar los artículos". ¿Las consecuencias?. Durante mucho tiempo perdí completamente la ilusión y las ganas por volver a escribir que siempre había tenido cuando leía una noticia de tecnología.

Por eso, si te interesa, a continuación cuento tanto mi experiencia en el tiempo que pasé como redactor en EAL como recopilo todo lo que como lectores pudimos ver ayer antes de que intentaran tapar como fuera el cansancio de un redactor, uno más porque no es el único, que se ha ido de la página cansado... por no decir harto.

VERSIÓN COMPLETA:

Algunos saben que hace años fui redactor en dos blogs de tecnología, El Androide Libre y Omicrono, bajo el pseudónimo Seth (sethnet), sin embargo sólo los más cercanos saben lo que pasó cuando dejé de publicar artículos y como durante mucho tiempo perdí la ilusión por volver a escribir dentro de un blog formando parte de un equipo y casi literalmente las ganas de escribir en general.

A finales del 2010 El Androide Libre preguntaba si alguien quería escribir con ellos y por primera vez me animé a intentar dar rienda suelta a una de las cosas que más me gustaban, escribir sobre tecnología, algo que ya hacía en "petit comité" en algún blog personal.

El Androide Libre seguía el mundo del sistema operativo para móviles Android, que había nacido hacía relativamente poco tiempo y que como muchos temas de tecnología (como buen "geek") había captado mi atención. Me puse en contacto con la página, me pidieron que hiciera un artículo de prueba, y el 14 de Noviembre del 2010, aún no firmado por mí, aparecía el primer artículo para la web:
http://www.elandroidelibre.com/2010/11/los-5-mejores-juegos-de-carreras-para-android.html


A partir de ahí, realizando pruebas en mi teléfono (un HTC Desire por aquellos tiempos) probaría muchas más aplicaciones y el 17 de Noviembre aparecerían los primeros artículos firmados como Seth.
http://www.elandroidelibre.com/author/sethnet/page/14


En total en El Androide Libre aparecerían más de 150 artículos (14 páginas en la búsqueda con 12 artículos por página) escritos por mí (en el enlace de búsqueda aparezco con mi alias largo "sethnet").

También como he dicho escribiría en Omicrono desde el 9 de Febrero del 2012:
http://www.omicrono.com/2012/02/la-vuelta-al-p2p-tribler-puede-ser-el-futuro/
Algo más de una docena de artículos en concreto:
http://www.omicrono.com/author/sethnet/



Y en ambas páginas mi último artículo sería el mismo el 4 de Octubre del 2012:
http://www.elandroidelibre.com/2012/10/spotbros-lanza-una-gran-actualizacion-y-llega-a-ios.html
http://www.omicrono.com/2012/10/spotbros-la-alternativa-a-whatsapp-desembarca-en-tu-iphone/


¿Qué pasó entre Noviembre del 2010 y Octubre del 2012 para que dejara tan abruptamente algo que tanto me gustaba?. Lo que pasó fue ni más ni menos la decepción absoluta con como se trataba a los redactores, o al menos en ese momento a mí, ya que no estaba seguro de si otros estaban pasando por lo mismo.

Desde el mismo momento en que se me "fichó" se me mencionó que si en un futuro todo iba bien y la web se podía monetizar el objetivo era pagarnos por los artículos, y a mí me pareció genial, cobrar por un trabajo que me gustaba, pero por supuesto entendía que la página llevara poco tiempo y sobre todo yo acababa de empezar como para ponerme a reclamar algún pago. Al fin y al cabo era cumplir uno de mis hobbies, escribir para dar mi opinión y quizás incluso ayudar a alguien, pero llegando a mucha más gente y participando en el blog que justo en Noviembre del 2010 se había hecho con el Premio Bitácoras al mejor blog de tecnología.

El tiempo empezó a pasar y llegó un momento en que pensé que no estaría mal preguntar cómo iba el tema de poder cobrar por los artículos pero la respuesta fue más o menos la misma que lo que me habían comentado la primera vez. Que se estaba mirando para un futuro, etc y se añadió que el mantenimiento del blog era bastante elevado por lo que no se generaba ganancias siquiera... fue algo que ya me sonó algo más raro porque lo de las ganancias no era precisamente lo que había escuchado de otras fuentes, y en cuanto a los gastos por el mantenimiento del alojamiento del blog... desde luego los que había llevado yo de forma personal eran más pequeños pero había algo en los precios que no me cuadraba. Aún así preferí dar algo más de margen.

El tiempo para los artículos lo sacaba de donde fuera, y ya que muchas veces primaban las prisas por publicar, aunque en más de una ocasión me avisaban para ver si estaba disponible encontrándome yo en mi trabajo verdadero, el que de verdad me pagaba para mantener mi piso y vivir, sacaba tiempo como podía en huecos entre clientes para responder a las continuas preguntas de si lo tenía ya terminado, porque si tardaba más ya no iba a ser publicable. Es más, después decían riendo que era una forma de meter algo de presión, pero las respuestas secas, cuando por mi empleo tardaba un poco más en terminar un artículo, eran habituales; y todavía recuerdo la misma sequedad cuando dije que no podía ir a cubrir la presentación de un dispotivo de Samsung porque literalmente no me daba tiempo a salir de mi trabajo y llegar (y eso dejando de lado por completo comer).

Así fue pasando el 2011, y si no recuerdo mal creo que fue la siguiente vez que pregunté cuando me respondieron que estaban pensando para Otoño mirar si había posibilidades de... vamos, más largas. O quizás fue la última vez que pregunté cuando me respondieron eso. Pero lo que sí recuerdo fue como cambió todo en Marzo del 2012 con el Mobile world Congress y un programa de televisión como detonantes.

La visita al MWC del 2012 celebrado en Barcelona entre el 27 de Febrero y el 1 de Marzo fue para mí un sueño, primero por el sitio en sí, segundo porque precisamente conseguir que me dejaran librar en mi trabajo esos días fue muy complicado, tanto que primero desde EAL me dijeron que podía ir como redactor con Yoigo y tuve que decir que era imposible, pero al final conseguí los días y fue Sony quien me llevó, pagó estancia, viajes, comidas, portándose de forma maravillosa... y me dio la oportunidad de estar en un evento que para mí era increíble aparte de coincidir con otros redactores de EAL que habían ido allí por otros medios, muchos de ellos personas increíbles. Sin embargo fue allí mismo donde todo empezó a venirse abajo.

Sony no sólo me había llevado a mí como redactor de EAL, también había llevado redactores de Xátaka, Clipset (el blog de tecnología del diario 20 Minutos) y alguno más (siento no recordar todos los nombres), y recuerdo una noche cenando con ese grupo de redactores primero el interés al decir que escribía en EAL, ese blog que con tan poco tiempo se había llevado el Premio Bitácoras en el 2010 por delante de webs de mucho mayor recorrido. Sin embargo ese interés se convirtió en sorpresa cuando me preguntaron cuánto cobraba y les dije que nada. No se podían creer que escribiera los artículos de forma gratuita y llevara tanto tiempo, en definitiva, era el único en la habitación que escribía sin ver ni un duro.

A la vuelta llegó el segundo golpe. Había preguntado poco antes, de nuevo, por la posibilidad de cobrar; y en ese momento la respuesta fue que era un asunto muy complicado porque para que se pudiera pagar alguien de EAL se tenía que hacer autónomo para poder cobrar y después pagar... y que con lo que había que desembolsar para ser autónomo no merecía ni la pena. Poco tiempo después veía estupefacto como un miembro de EAL participaba en el programa de TVE2 "Para todos" en una sección que dedicaron a los jóvenes emprededores en relación a los Premios Impulsa, a título de Director de EAL, recalcando el presentador el hecho de que con su edad ya tuviera una empresa y las 100.000 visitas diarias que recibía el blog (en concreto lo podéis ver a partir de 01h:03m:22s)
http://www.rtve.es/alacarta/videos/para-todos-la-2/para-todos-2-15-03-12/1350263/


Puede que una cosa no tuviera que ver con la otra, que lo de que fuera "tan difícil" pagar por tener que hacerse alguien autónomo y que EAL saliera en televisión en una sección de jóvenes emprendedores fuera algo completamente independiente... pero os podéis imaginar mi cara.

Después de eso también os podéis imaginar las ganas cada vez menores de estar pendiente de artículos, de estar pegado a una hora determinada en el ordenador para cubrir un evento de Google, de estar aprovechando según se iba un cliente y hasta que llegara el siguiente para escribir un artículo de última hora, de pensar que no debía volver tarde a casa porque o tenía que terminar un artículo esa noche o hacerlo al día siguiente a primera hora. Todo por escribir un artículo por el que no me iban a pagar.

No estoy seguro de si fue después de eso, o antes como he dicho, cuando pregunté y me dijeron que para Otoño se iban a estudiar las posibilidades de remunerar los artículos, también en otra ocasión me dijeron que se iba a estudiar pero que evidentemente irían cobrando primero los que más nivel de responsabilidad en la página tuvieran...

Mientras me fui enterando de que la mía no era la única experiencia similar y que incluso algunos habían llegado a vivir algo peor. Por ejemplo, el reparto de algunas unidades que los fabricantes habían regalado estaba "limitado", y si igual se recibía otra unidad ya podían coger una silla y esperar los demás miembros de EAL. El caso es que hoy no es la primera vez que EAL se encuentra con una "sorpresa", pero aunque podríamos pensar que ciertas conductas podrían ser replanteadas, nada más lejos de la realidad.

En mi caso, lo más cerca que estuve de llevarme algún aparato fue cuando me hice cargo de realizar el análisis de varias tablets con un artículo que se publicó el 10 de Octubre de 2011.
http://www.elandroidelibre.com/2011/10/super-analisis-de-bq-kepler-a-la-conquista-del-mercado-de-las-tablets-asequibles.html

Me llegó primero la tablet mediana y me ilusioné pensando que si el fabricante no la quería de vuelta igual... Unos días después, cuando ya había grabado el vídeo (https://www.youtube.com/watch?v=COoWo7ScnhY) que sirvió como review, llegaron los modelos inferior y superior aunque no eran los que me interesaban si al final nos los podíamos quedar; sin embargo cuando comenté el tema desde EAL me dijeron que el modelo mediano se lo quedaba otra persona. Sin más. No se habían molestado ni en preguntar si yo querría alguna sino que al parecer ya se había hecho el reparto. Finalmente el fabricante mandó un mensajero a recoger las tablets de prueba que nos habían dejado y me quedé sin tablet pero también respiré aliviado.

En cuanto a cobrar por algún artículo... literalmente en dos años cobré por 2 artículos de más de 150, los dos sobre cursos de programación Android, los dos patrocinados, 30 € en cada caso, y desconozco cuanto cobraron en EAL por cada uno... aunque, tema aparte, en EAL lo de marcar de forma visible que un artículo era patrocinado no se llevaba mucho. Escribí bastantes artículos y más de uno surgió de una propuesta mía tras ver alguna aplicación que me había llamado la atención (al fin y al cabo el mundo Android me apasionaba y me sigue apasionando), y no veía ni un céntimo por ellos, así que cuando analizando una aplicación algún lector comentaba que se notaba que hablaba bien de ella porque seguro que nos pagaban me hacía gracia porque, al menos a mí, no me pagaban nada.

Al final la decepción fue ganando, veía en el calendario de Google, donde se nos encargaban artículos con sus fechas de publicación, los siguientes trabajos, y cada vez tenía menos ganas de hacerlos, cada vez estaba menos dispuesto a seguir jugándome mi trabajo real porque me vieran en el ordenador sin parar de escribir, cada vez tenía menos ganas de al llegar a casa ponerme a buscar información, probar una aplicación, escribir la reseña, cada vez se repetía más el responder que no me iba a dar tiempo a tener el artículo.

Llegué a tener un familiar hospitalizado tras una operación y si bien un miembro del staff de EAL sí se interesó por ello, curiosamente quien me reclamaba los artículos, que también lo sabía, jamás pareció preocuparse por ello y menos por preguntarme. Sin embargo no fue el único caso que conocí que terminó abandonando EAL, o uno de sus blogs hermanos, y que se encontró con que ni siquiera le preguntaron los motivos (entre ellos muchos compartieron esa frustración tras haberles mencionado inicialmente una posibilidad de remuneración que después no sólo no se concretó, sino que fue respondida con vaguedades cuando se cuestionó por ella).

El final de la colaboración con EAL y Omicrono llegó con ese artículo del 4 de Octubre del 2012 y no conllevó ninguna pregunta, ningún interés. Yo dejé de escribir los artículos y mi pseudónimo dejó de aparecer en el calendario compartido de Google. Nadie preguntó qué había pasado, si había algún problema, a qué se debía esa falta de interés. Nada, simplemente un día se acabó.

Eso fue hace casi tres años y aunque he ido conociendo más casos, más detalles, esta tarde ha pasado algo que cuanto más leo lo raro es que no pasara antes.

Me he encontrado en Feedly con un artículo titulado "ADIÓS EL ANDROIDE LIBRE" que enlazaba con la dirección http://www.elandroidelibre.com/2015/07/adios-el-androide-libre.html y que comenzaba con esta frase "Hago este artículo para que los lectores de EAL sean conscientes del trato que tiene el equipo de dirección ejecutivo de esta web con sus redactores.".


Inmediatamente he guardado el artículo para que no se perdiera porque era consciente de que iba a durar muy poco aún sin haberlo leído (también se puede acceder a una copia del mismo en News Republic); y efectivamente al acceder a la dirección de publicación oficial el texto había sido borrado. Sin embargo el artículo entero se podía seguir leyendo en Feedly mientras en la web de EAL los comentarios de lectores asombrados se repetían (los podéis leer gracias a la caché de Google http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:tWI7IrzCNJAJ:www.elandroidelibre.com/2015/07/adios-el-androide-libre.html. Alguien había borrado un texto donde un redactor, ya ex redactor, se quejaba del trato recibido no por parte del resto de redactores de la web sino por parte del "equipo de dirección ejecutivo" y contando una experiencia que me sonaba tanto...

"Todo comenzó cuando, debido a mi pasión  por el mundo Android, decidí empezar a hacer artículos para algún blog. Tras algunas experiencias en blogs no muy conocidos (como www.androidzone.es o www.rootear.com ), conseguí entrar en El Androide Libre. Al principio el trato fue bueno en general, llegando a un acuerdo monetario en el que por hacer cada artículo sería remunerado. Al cabo del tiempo y tras hacer numerosos artículos y llegar la fecha de pago, el responsable de realizar la remuneración económica, comienza a no responderme los mensajes llegando a pasar algo más de dos meses sin saber nada de él."

La respuesta como digo no se hacía esperar, y borraron no la existencia completa del artículo sino el texto del mismo mientras los comentarios de asombro, muchos en contra del trato recibido por el redactor, anunciando que dejaban de seguir a EAL, y alguno afeando al redactor que lo hubiera hecho público en vez de dirimirlo en privado se sucedían. También hubo redactores que negaron cualquier problema, y otros que precisamente recordamos nuestra partida de EAL por motivos tristemente similares.

Poco después desactivaban la posibilidad de efectuar más comentarios (ya se habían publicado 67) en ese artículo borrado (aunque la onda expansiva alcanzaba los siguientes artículos publicados en forma de mensajes en los que se seguía reclamando que pagaran al redactor), algo de lo que al menos queda constancia en la caché de Google que aunque no guardó el contenido del artículo (menos mal que hay capturas de pantalla y en los lectores de RSS como Feedly se podía seguir leyendo) sí pudo "grabar" ese momento.


Y digo menos mal de la caché de Google, porque unas horas más tardes al intentar acceder a ese artículo con el enlace http://www.elandroidelibre.com/2015/07/adios-el-androide-libre.html ya no sólo es que el texto hubiera sido borrado o no se pudieran realizar más comentarios, sino que la dirección se ha configurado para redirigir a la página de "Contacto" de EAL.


En definitiva, como comenté en la misma página antes de que lo impidieran, de EAL guardo buenos recuerdos en forma sobre todo de gente con la que años después sigo en contacto y contento de haber podido conocer, en forma de experiencias como el MWC, o la de poder escribir como siempre me había gustado para informar a otros que como yo años atrás navegaba entre blogs (o foros incluso) buscando información.

Sin embargo de EAL también guardo el lado más amargo, el que me hizo perder la ilusión que tuve por formar parte de de algo que para mí era un sueño al principio, el que hizo que durante mucho tiempo si veía una noticia que me interesaba y de la que hubiera escrito por si a alguien más le interesaba... lo dejara pasar hasta que no mereciera la pena. El que hizo incluso que dejara pasar la oportunidad en algún otro blog que me abrió las puertas simplemente porque sin esa ilusión no podía prometer que fuera a ser un redactor constante.


No sé si seguirá siendo la tónica con todos los redactores de EAL actualmente, y ojalá resulte que no; pero sobre todo espero que los que tienen esas ganas de seguir la actualidad y escribir sobre ella, y un día se ven formando parte de una página que igual han seguido como lectores mucho tiempo, con toda la ilusión que conlleva, encuentren un trato mejor, y no terminen con la decepción de sentir que simplemente se aprovecharon de esa ilusión.