mayo 27, 2015

Bajo la piel de Aguirre

¿Es posible que Aguirre haya cavado su tumba política con la rueda de prensa de ayer por la tarde?
Todavía es pronto para saberlo pero la estrategia estaba clara desde hace dos años. Aguirre, que subió al poder en Madrid gracias al "Tamayazo" que obligó a repetir unas elecciones en las que se iba a quedar fuera, se había "retirado" hacía dos años con la vista puesta en evitar sufrir en primera línea lo que sabía iba a ser un desgaste generalizado del PP que terminaría con muchos de sus dirigentes quemados.




La idea, para alguien de quien desde hace mucho se sabe las ganas que tiene de arrebatarle a Rajoy el liderazgo del PP tras las dos elecciones perdidas frente a Zapatero (se salvó por su victoria al tercer intento frente a Rubalcaba), era volver como la salvadora del partido cuando estuviera en sus horas más bajas, y nada mejor para ello que la alcaldía de la capital.

La confianza de Aguirre era tal que el PP para la ciudad de Madrid no presentó siquiera un programa electoral, total, según ella, nadie se lo iba  a leer, o dicho de otra forma, no hacían falta propuestas cuando bastaba con su imagen. Poco se iba a imaginar que una figura surgida a un mes de las elecciones empezaría a ser cuya imagen se hiciera casi viral y finalmente responsable de dejar a Aguirre, por ahora, fuera del ayuntamiento.

Manuela Carmena, se convirtió a sus 71 años en la imagen de un movimiento que muchos han asociado a los jóvenes, una jueza es la que ha encabezado el descontento que muchos quisieron reducir a un puñado de "perroflautas", un premio de derechos humanos se ha convertido en estandarte de los que han sido incluso acusados de recibir clases de "kale borroka" en Sol.

Durante el último mes, comprobando como la figura de una "desconocida recién llegada" se agigantaba y sin ninguna propuesta Aguirre optó por ensuciar la campaña con unos ataques cada vez más burdos que mostraban un nivel de desesperación mayor. Más aún cuando cada uno de ellos fueron respondidos y desmontados dejando en peor situación a la atacante.

Primero fue lo de negar que Carmena fuera jueza en un tono irónico de desprecio insultante "una de la de los abogados comunistas" para después, y tras pedirle Carmena que no mintiera, tener que disculparse Aguirre porque lo había leído en el ABC. Un error impropio de quien se supone que tiene algo de experiencia política (aunque recordemos el ridículo de Aguirre con mensajes de una cuenta falsa de Podemos, su obsesión, presentándolos como si fueran verdaderos.

El segundo ataque fue más sucio y personal, acusando al marido de Carmena de no haber pagado a sus trabajadores pero curiosamente dejando fuera al contarlo que hubo juicio y la resolución había dado la razón siendo la empresa una más de las que quebraron.

El tercer ataque ya vino desde uno de las salidas clásicas de Aguirre, el "todo es ETA", dejando caer el presunto trato favorable de la jueza hacia presos etarras y de nuevo obviando contar que la labor de la jueza se ha destacado por buscar la reinserción de los presos, de todos los presos, no sólo de los que le conviene mencionar a Aguirre. El debate en terreno de Aguirre, TeleMadrid, y con sus reglas, dejó la imagen de alguien que sólo era capaz de responder ETA cada vez que se le pedían responsabilidades por la corrupción en Madrid (muchos de los casos, recordemos, por figuras puestas en el cargo como personas de confianza de Aguirre). Y si unimos a eso el tener que hacer público que el Ministerio de Interior (en época del PP) avisó a Carmena que podía ser objetivo de la banda porque su nombre figuraba en papeles incautados...

En un mes, justo antes de las elecciones, Aguirre había quedado en ridículo (salvo para sus seguidores más radicales) en tres ocasiones, pero lo mejor, o peor, estaba por llegar.

Las elecciones del 24M confirmaron lo que Aguirre nunca hubiera esperado, no era su regreso triunfal sino que lograba sólo un concejal más que Carmena (21-20) y que sus posibilidades de gobierno eran mínimas porque incluso sumando los concejales del partido, en principio más afín, Ciudadanos, no podía lograr mayoría absoluta, algo que si podría lograr una unión de Ahora Madrid con otros partidos. Una "desconocida recién llegada" podría ser alcaldesa. Y Carmena se desquitaba con sorna cuando le preguntaban si hablaría con Aguirre respondiendo que por supuesto porque ella siempre ha sido muy partidaria de la reinserción.

Y llegó el 26M, el anuncio de rueda de prensa de Aguirre, e incluso los rumores de dimisión. Pero nada más lejos de la realidad, bueno, sí, la propia intervención de Aguirre quedó a años luz de cualquier percepción lúcida de la realidad.

Aguirre, al más puro estilo balcón en la plaza de Oriente rescataba el autoproclamarse "faro de Occidente" llamando a Ahora Madrid izquierda radical, diciendo que "no está en nuestro sistema democráticoe insultando a sus votantes acusaba al partido de querer romper el sistema democrático de Occidente. Y para salvarlo les ofrecía al PSOE (a los que hace poco llamó elemento inestable) y a Ciudadanos dialogar para añadir después, por si a alguien no le quedaba claro, que su objetivo era "frenar a Podemos".

El discurso lisérgico de Aguirre, heredero de otras épocas, tuvo su respuesta más allá de quienes la escuchaban con estupor pensando que había perdido la cabeza. Carmena en una nueva muestra de clase la volvía a dejar en ridículo por cuarta vez respondiéndole que nunca había estado fuera del sistema democrático salvo cuando no existía y luchaba por él (habría que preguntarse donde estaba Aguirre en aquel momento). Desde el PSOE inmediatamente rechazaban su ofrecimiento. Y en Ciudadanos no eran tan contundentes pero le respondían que no querían "trincheras" ni imposiciones.

Sin embargo quizás el mayor golpe a Aguirre llegaba desde su propio partido, en concreto en las palabras de Cristina Cifuentes, quien muchos ven como a su sustituta y que en varias ocasiones ya había marcado distancias con la marquesa, a parte de haber salido fortalecida en las elecciones a la Comunidad de Madrid donde si llega a un acuerdo con Ciudadanos podrá ser la presidenta. Cifuentes respondía que no le gustaban los "frentes anti" y que pueden gustar más o menos pero todas las opciones en el 24M eran democráticas y había que respetarlas.

Todavía es pronto para estar seguros de que Carmena pueda gobernar en Madrid. Todos recordamos el "Tamayazo", la que más seguramente Esperanza Aguirre por motivos propios. Pero lo que sí está claro es que muchos ayer tuvieron la sensación de ver aquella escena de la serie "V" cuando descubrimos que debajo de la piel de Diana había un lagarto y pasamos de saber que era mala a que nos diera miedo (y un poco de asco también). ¿Significa eso el final de Aguirre?. No estaría tan seguro, porque después de aquello la serie dio para bastantes capítulos más.