diciembre 26, 2011

La calma que precede a la tempestad

Las sensaciones no son buenas, ni mucho menos, pero no soy ningún experto y sólo puedo hablar de algunos hechos y de muchas sensaciones; y es que aunque las noticias están ahí se que también hay muchas que no conocemos... y sin embargo repito, las sensaciones no son buenas.

A nadie le debe sorprender ya si hablamos de que poco a poco en los últimos años la escalada de tensión en Oriente Próximo va en aumento, y no me refiero a Israel y Palestina sino a que EE.UU. está trasladando su atención, tras Afganistán e Iraq, a Irán.

Tampoco creo que nadie desconozca que, tanto en Afganistán como en Iraq, tras las razones que oficialmente se utilizaban para invadir el país de turno (derrocar dictadores, liberar al pueblo, dar libertad a la mujer, etc), siempre se han escondido razones puramente políticas estando éstas a su vez subordinadas a las económicas, ya sea por el petróleo, el gas o simplemente el control sobre una zona que te permitiría tener acceso rápido a otras cercanas de interés, o establecer un "cordón de seguridad".

En los últimos meses esto no ha ido más que manifestándose en pequeños detalles que apuntan si o si a un escenario general de confrontacion y una zona localizada en el tablero de juego, de nuevo Irán. Pero rebobinemos un poco.

Irán

Irán para Washington forma parte del llamado "Eje del Mal" (denominación que se usa para asustar al mundo occidental desde EE.UU. intentando traer a la memoria retazos de la segunda guerra mundial y el nazismo y sus aliados) antes de que ese título fuera creado y antes de que su actual presidente ocupara el cargo. No hay que viajar muy atrás en el tiempo para recordar que la antigua Persia despedía a su último Sah, la llegada de los ayatolás, Jomeini, la toma de la embajada americana con la Crisis de los rehenes, el apoyo total (si no mencionamos el escándalo Irán-Contra) a Saddam Hussein en la guerra entre Iraq e Irán... después Hussein pasaría de ser un villano ideal a un villano molesto, etc, etc.

Que Ahmadineyad haya sido convertido en el villano de turno (más todavía tras la muerte de Bin Laden y de que nadie parezca ahora acordarse del Mulá Omar) y no se deje de hablar de sus planes nucleares responde por supuesto a la creación de un estado de opinión propicio si llega el momento de efectuar cualquier acción contra su país; de la misma forma que a los talibanes se les recibía en Texas con los brazos abiertos en 1997 (siendo George Bush gobernador del estado) para conseguir que el contrato firmado con la argentina Bridas en Afganistán pasara a la americana Unocal. Por cierto, siempre resulta interesante citar el detalle que recuerda que el actual presidente de Afganistán, Hamid Karzai trabajaba en Unocal.

¿Estoy diciendo que Ahmadineyad o los talibanes sean santos convertidos en demonios por la propaganda estadounidense?. No, por supuesto. Igual que Saddam tampoco era un angelito pero cuando convenía era un aliado imprescindible, o de la misma forma que Naciones Unidas estaba pensando en concederle a Gadafi un premio por los avances de los derechos humanos en Libia y se ha terminado apoyando a la revuelta que ha terminado con el asesinato de un "sádico dictador" y de paso mirando hacia otro lado ya que el Tribunal Penal Internacional no investigará su linchamiento.

El caso es que de Ahmadineyad nos llega la imagen de un loco a punto de conseguir su bomba nuclear, algo que impedir sea como sea y desde luego él no ayuda. Es posible que sea ese loco y está claro en sus actos y en muchas de sus declaraciones que puede ser alguien peligroso. Sin embargo más que la libertad y la democracia para los iraníes, para sus mujeres, el poner fin a prácticas como la lapidación, etc lo que de verdad interesa es el control sobre una zona clave y de paso eliminar un peligro potencial para Israel, uno de los principales apoyos de EE.UU. en la zona. Algo que tampoco nos coge por sorpresa si tenemos en cuenta las declaraciones de Ahmadineyad donde incluso se pone en duda el genocidio judío en la Segunda Guerra Mundial, es decir, un odio manifiesto contra uno de los lobbys más importantes en Norteamérica.

No deja de ser curioso sin embargo que el país que mayor potencial destructivo atómico posee en el mundo se oponga a que los iraníes puedan crear plantas nucleares con las que abastecerse de energía ya que se cree que el objetivo final son las armas nucleares. Que una planta atómica es un paso hacia la bomba nuclear está claro pero impedir por los medios que sean que un país pueda obtener energía de centrales nucleares porque en realidad lo que en el fondo quieren... entra dentro de eso que en EE.UU. se llama ataques preventivos y que finalmente se reduce a ejercer un control sobre cualquier país del mundo e influir en sus políticas, de la misma manera que intentan aprobar leyes que controlen desde su territorio el uso de internet en cualquier rincón del planeta.

Las implicaciones de un ataque directo a Irán casi no pueden ni ser previstas por Washington teniendo en cuenta que en este caso el apoyo internacional estaría en duda debido a posibles bloqueos por parte de Rusia y China por lo que se está buscando una vía alternativa, Siria.

Siria

En el caso de Siria nos encontramos con que podría pasar algo parecido a lo que ha sucedido con Libia. Es uno de los países en que la llamada "Primavera Árabe" ha llevado las revueltas y manifestaciones a sus calles con la consiguiente represión por parte del dirigente de turno. Sin embargo hay muchas dudas de que esas manifestaciones  no estén siendo a su vez aprovechadas e incluso alentadas por intereses externos.

De la misma forma que en el caso libio nos movemos en territorio pantanoso y sobre todo entre muchas brumas. Si, al-Assad dirige Siria desde el 2000 y está sufriendo revueltas que piden la apertura de su régimen y cambios democráticos, y sí, esas revueltas están siendo en muchos casos reprimidas. A partir de ahí tenemos los datos que nos llegan por televisión con miles de muertos y a la vez otros datos que no aparecen en los medios generales que hablan de revueltas impulsadas por elementos externos y cifras de 3.000 muertos en que los nombres de los fallecidos se han sacado de un listín telefónico. Es decir, no sabemos con certeza que está pasando y si la información que nos llega está una vez manipulada y hacia que lado.

¿Qué ganaría EE.UU. si fuera cierto, o se tomara como tal la situación en Siria?. Lo primero de todo es que las voces que empiezan a pedir una intervención de la OTAN en el país cada vez crecen más, por lo tanto y en caso de que finalmente se produjera nos encontraríamos con tropas americanas y/o gobiernos afines en Iraq, Afganistán y Siria. No hay que ser muy listo para poniéndose en el lugar de Irán darse cuenta de que los siguientes pueden ser ellos. Por lo tanto era de esperar que declarara que defendería a Siria en caso de ataque.

Rusia

Sin embargo en esta ocasión no se quedan las cosas ahí y tenemos que sumar al menos un nuevo actor, Rusia. Las primeras noticias de la intervención de Rusia se daban al conocerse que varios buques de esta nacionalidad atracaban en las costas sirias para llevar a este país un sistema antimisiles y asesores técnicos que pudieran mejorar las defensas. Es decir, Rusia ayudando a un país que puede sufrir un ataque auspiciado por EE.UU, algo que nos recuerda mucho a los tiempos de la llamada Guerra Fría y que en realidad está menos olvidada de lo que se piensa.

La siguiente noticia quizás fuera todavía más intranquilizadora pues los primeros rumores de que una flotilla militar rusa se dirige hacia aguas sirias para impedir un posible bloqueo de la OTAN ganaban visos de convertirse en realidad cuando la flota naval británica vigilaba a un portaaviones ruso parte de esa flota que navegaba a 50 kilómetros de las costas escocesas.

http://www.youtube.com/watch?v=d54VFKR8DlA


Y es que mientras muchos creen que eso ya forma parte de los libros de historia y las relaciones entre los antiguos soviéticos y los estadounidenses son totalmente distintas de las que conocemos tras la segunda gran guerra nos encontramos con que el proyecto de creación de un escudo antimisiles para defender a los aliados de la OTAN y principalmente a EE.UU. en varios países, incluyendo repúblicas de la antigua Unión Soviética, está despertando el malestar ruso y los fantasmas de aquellos planes al estilo Guerra de las Galaxias que tanto gustaba a Reagan. Es por ello que el avance de EE.UU. por Oriente Próximo es visto con desaprobación por Moscú y que no se está contando con su apoyo en todas las amenazas a Irán.

Por supuesto crear ese escudo antimisiles a las puertas de Rusia y decirles que tranquilos porque no desconfías de ellos es algo cuanto menos paradójico; sin embargo quizás resulta todavía más paradójico si tenemos en cuenta que el escudo quizás es cierto que no se crea con Rusia en mente como principal preocupación, ya que desde hace tiempo ya se sabe que a pesar de su poder ya no es el enemigo de antaño, sino que más bien responde a un enemigo futuro encarnado por China, el gigante asiático en continuo e imparable crecimiento ya no sólo en poder militar sino pricipalmente en poder comercial.

China

Aquella teoría de que China sería la primera potencia mundial cada año está más cerca de convertirse en realidad y no sólo el país asiático es consciente de su poder creciente sino que además cada vez presiona más economicamente y tiene en sus manos bazas tan importantes como ser uno de los mayores productores de los minerales tan codiciados (y escasos) empleados en el sector informático, lo que ya ha llevado a roces con la administracién estadounidense.

Si a eso le sumamos que China está sobreviviendo bastante mejor que muchos de los principales países a la crisis mundial (uno de los grandes temores en Europa es que China deje de confiar en el Euro y paralice sus inversiones) tenemos que el temor a ese futuro dominio se dispara.

Así mismo el temor a China explica los esfuerzos y juegos malabares de EE.UU. con Pakistán e India. Dos potencias nucleares que han estado en más de una ocasión cerca de la guerra pero con los que EE.UU. debe contar.

Si sumamos a Pakistán e India (el otro gigante asiático) la presencia en Afganistán e Irak, el interés en Siria como puente hacia Irán y el escudo antimisiles, podemos llegar a la conclusión de que el interés de EE.UU. ya no es vigilar a Rusia sino en una política a más largo plazo fortalecer su presencia en la frontera entre Asia y Europa, y establecer un anillo defensivo muy cercano a China.

Es muy probable que EE.UU. intente usar una intervención en Siria como un paso previo a una intervención contra Irán. Es más, si Irán responde al ataque contra su vecino ya tendrían la excusa perfecta, y si no, ya harían lo necesario para crear algún motivo por el que "en nombre de la libertad" se emprendieran acciones contra Irán; algo que ya se intuye tras el derribo de un avión espía estadounidense en territorio iraní.

Sin embargo el apoyo ruso y chino a Siria es no sólo un toque de atención sino también un recordatorio de que no verían con buenos ojos una intervención contra Irán.

Y si ya hemos hablado de la postura rusa con la instalación de su sistema de misiles en Siria, ¿qué dice China?. El crecimiento de su país les va a llevar a posiciones más ventajosas y sobre todo a encontrarse cada vez más cerca de esa hegemonía predicha. Sin embargo cualquier acción que dañe su crecimiento tampoco puede quedar sin respuesta; y si tenemos en cuenta que Irán es uno de los principales suministradores de crudo del país asiático, y que los acuerdos entre ambos países incluyen desde la venta de armas en la guerra Irán-Irak hasta los múltiples planes de desarrollo actuales, no son de extrañar las declaraciones de militares como el general de división Zhang Zhaozhong donde llega a afirmar que China no dudaré en defender a Irán aunque haga falta una tercera guerra mundial.

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Así pues aunque muchos creen que EE.UU. optaría por intentar aprovechar y apoyar posibles revoluciones en Irán para no dar un golpe directo (recordemos la represión del gobierno iraní ante las protestas en las elecciones presidenciales del 2009), militares rusos y chinos no descartan que conflictos en la región nos lleven incluso a una guerra a gran escala.

Corea del Norte

Hace unos días, al empezar esta larga perorata me dejaba por el camino un país que también puede convertirse en un escenario (más aún de lo que ya lo es) de tensiones. Pero tras lo sucedido hace unos días no puedo, por último, dejar de dedicar unas líneas a Corea del Norte, otro de los integrantes de ese Eje del mal. Otro país señalado con el dedo estadounidense, esta vez con armamento nuclear en su poder, y cuyo dirigente Kim Jong-il moría el 17 de Diciembre.

No podemos dejar de recordar que el regimen de Pyongyang se encuentra desde hace mucho en el punto de mira y que la sucesión del dictador comunista va a ser seguida con lupa ya que, por un lado no está claro que no se pueda producir una lucha por el poder del país a pesar de que al parecer Kim Jong-un ya habría sido nombrado "Comandante Supremo"; y por otro que se querrá vigilar la política que seguirá la República Popular Democrática de Corea y sus lazos con China y Rusia, países que apoyaron a Corea del Norte en la Guerra de Corea contra su vecino del sur apoyado por la OTAN.

Quizás las apariencias engañan, pero tal y como empezaba las sensaciones no son buenas y esta calma podría ser la que precede a la tempestad.