marzo 11, 2018

Legislar desde el odio

En un día horrible por la noticia del asesinato de Gabriel me estoy encontrando, por desgracia, a mucha gente reclamando la prisión permanente revisable (y a alguno incluso pidiendo la pena de muerte).

Para que quede claro, es difícil evitar un momento de rabia y odio, pero eso no quiere decir que esté a favor de legislar desde la rabia y el odio.


No apoyaré jamás que se instaure la cadena perpetua (lo que es la Prisión Permanente Revisable a la que le han cambiado el nombre para intentar encontrar menos rechazo) en España para el crimen que sea, porque el primer y peor error que podemos cometer es dejar de ser nosotros y dejar de defender nuestros principios al dictado de unos criminales.

Hay muchos clamando por su aprobación alegando que si hubiera leyes como esa no pasarían ciertas cosas. ¿De verdad alguien se puede creer que el asesinato de Gabriel no habría sucedido si existiera la prisión permanente revisable? ¿En serio?

En EEUU hay cadena perpetua e incluso pena de muerte, y no, no se han dejado de producir crímenes. Así que parece mentira que todavía se siga diciendo que si aquí se instaurara seguro que íbamos a ser una sociedad mucho mejor. ¿Qué será lo siguiente? ¿Decir que si todo el mundo pudiera llevar armas se impedirían los crímenes? Porque esa ocurrencia tiene la misma base y ya sabemos también el éxito que tiene.

Precisamente en un país donde la justicia cada vez da más muestras de haber perdido la independencia del poder político (e incluso aunque no fuera así), no solo es un error permitir una condena que deja la revisión en manos de las subjetividades personales que imperen en cada tiempo (y las presiones que puedan darse detrás del telón), sino que además sería perder toda la fuerza para oponerse cuando después, también de forma subjetiva, quieran ampliarla a más crímenes.

Parece mentira que en un país donde judicialmente se ha visto su peor cara con el recorte bestial de derechos de la Ley Mordaza todavía haya quien crea que, si se aplica la presión permanente revisable, "solo" se usaría para unos pocos casos.

Como he dicho, nadie puede librarse de un momento de impotencia y rabia, pero las leyes justo es en momentos así donde no se deben firmar, porque no se van a aplicar solo en momentos así.

Y eso no quiere decir que no haya que reformar el código penal, algo muy necesario. Pero para que las leyes sean coherentes y no haya crímenes donde las condenas se rebajen de forma vergonzosa, o que nos encontremos que alguien escribiendo un tuit se puede encontrar la misma petición de cárcel que un alguien por un crimen violento. O que alguien que roba mil euros terminé antes en la cárcel que alguien que roba millones. Pero de ahí a la prisión permanente revisable hay un salto muy grande del que no se puede volver.

Para terminar, a algunos debería darles vergüenza la demagogia, para defender la imposición de esa ley, de preguntar si alguien sería capaz de repetir que no quiere aprobar la ley delante de las familias de asesinados como Gabriel. Igual hay quienes cambian su discurso dependiendo de quién les escucha, pero si valoras tus principios no debería ser así.

Y un "aplauso" también para los que la mejor defensa que se les ocurre para aprobar la ley es desearte que te maten a un familiar a ver si entonces sigues defendiendo lo mismo. Sí, lo defendería, porque por mucha rabia que sienta siempre intentaré no convertirme en animales como el asesino o como tú deseando asesinatos.

Legislar desde el odio puede ser nuestra peor derrota.

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