octubre 03, 2016

¿Y si los terroristas no son sólo los otros?

Antes de irme a dormir me encontraba una noticia que en principio tenía pensada buscar mañana, los resultados del Plebiscito para refrendar los acuerdos de paz alcanzados por el gobierno de Colombia con las FARC. Todo parecía indicar que no habría ningún problema en la victoria del SÍ, en la victoria de la paz, y sin embargo, pasando rápidamente las noticias fue un jarro de agua fría leer "ganó el NO".

Aunque veo noticias en varios medios escritas sobre la misma hora, hablando todavía de un bajo escrutinio donde se da como vencedor al sí, y otras afirmando lo contrario, todo parece indicar que con una diferencia de unos 50.000 votos de un total de más de 12 millones, el pueblo colombiano habría decidido no apoyar los acuerdos, y no me puedo imaginar una sensación de desesperanza mayor para todos los que se alegraban por un paso tan importante para el país.
No me puedo creer que después de décadas de dolor y sufrimiento, y de la grandísima ilusión de que un país, que tiene tantísimo que ofrecer, como Colombia pueda por fin dejar atrás una de las partes más negras de su historia para poder mirar al futuro... el NO vaya a ganar el plebiscito para los acuerdos de paz...

No me lo puedo creer, pero claro, en vez de compararlo con otros países y otras bandas terroristas, como el IRA en Irlanda del Norte, conflicto armado del que se salió adelante negociando y con la aprobación por parte del pueblo de Irlanda del Norte y de la República de Irlanda del Acuerdo de Viernes Santo, incluso a pesar del dolor y de la rabia por tanta sangre vertida... Lo podemos comparar con España, donde casi no se ha avanzado desde el anuncio del alto el fuego por parte de ETA el 20 de Octubre de 2011 (casi 5 años); y donde la mínima mención de intentar mirar hacia delante y dar pasos por la paz se encuentra con amenazas terroristas. Y no me refiero ya a las de ETA, sino a la de mucha gente que es capaz de desearte que maten a tu familia (para al parecer de esa manera estar de su lado) porque para ellos es más importante continuar la rabia, aunque alcance a las próximas generaciones, que buscar la paz para que ellos no tengan que vivir lo mismo en el futuro.

Si se confirma el resultado es definitivamente una noche muy muy triste la que en unas horas cubrirá Colombia; y no puedo evitar recordar una charla similar sobre ETA, hace no mucho tiempo, y los pasos que habría que dar para buscar la paz por encima de la rabia.

En aquella charla me preguntaron directamente qué habría pasado si hubieran matado a alguien de mi familia, si también habría apoyado lo que estaba defendiendo, y más allá de que la paz en sí misma siempre tendría que ser un objetivo, no podía responder, porque nadie te prepara realmente para eso.

Mi única respuesta era, y es, que en el momento no sé como actuaría. Supongo que inicialmente con rabia, inicialmente con odio, pero después... si hubiera una posibilidad de evitar que más gente pasara por lo mismo que yo... Sí pude poner como ejemplo, aunque no recordaba su nombre en el momento, a Rosa Rodero, viuda del ertzaina asesinado por ETA Joseba Goikoetxea, que había participado en una manifestación contra la dispersión de los presos etarras. Y mi pregunta era, que si tanto usan muchos el dolor de las familias de los asesinados como bandera, y peor aún, muchas veces sólo lo usan a su conveniencia como arma política, quienes son precisamente para decirle a una viuda por culpa de la banda terrorista que no tiene derecho a apoyar el dar pasos para buscar la paz.

Lo bueno es que era una charla que merecía la pena, porque incluso sin estar de acuerdo, al menos preguntaban esperando escuchar mi respuesta. Sin embargo, en otras ocasiones, lo que te encuentras es un "ojalá hubieran matado a alguien de tu familia" como si de verdad te hiciera falta para entender el dolor, como si eso te pusiera directamente de su parte. Y si te lo dice alguien que ha sufrido el asesinato de un familiar te preguntas, incluso a pesar de la rabia, como es posible que te desee, por hablar de buscar la paz, que te pase lo mismo que le hizo tanto daño. Pero si encima esa salvajada te la dice alguien que ha tenido la "suerte" (respecto a quien ha sufrido la barbarie) de que tampoco le pase... te preguntas qué es lo que hay en su cabeza para que por no estar de acuerdo con su forma de pensar esté deseando que asesinen a tu gente.

Y eso sin entrar en que, muchos que se aferran a la rabia, a la retórica de vencedores y vencidos para cuando les hablas de paz escupirte a la cara, son los que muchas veces tienen una incapacidad total de ir más allá de una visión parcial, una que no es que no sea capaz de equiparar, porque jamás se deberían usar las muertes a modo de contador a ver si hay un empate con el que repartir culpas, sino que es incapaz incluso de aceptar que quizás no hay una barrera tan clara entre blanco y negro, entre buenos y malos. Los incapaces de aceptar que el odio que sienten lo pueden también sentir otros que también perdieron a sus familiares, o cuyos familiares fueron torturados. Los que mientras claman por justicia miran para otro lado cuando les preguntas si no debe haber justicia para todos.

Son esa gente, en ambos lados, los que nos anclan en el pasado. En su pasado de rabia que les impide no sólo el pensar en un futuro para ellos sino que también les lleva a prohibir el futuro para los demás. Esa gente que se arropa en su dolor pero desprecia el dolor de cualquier otra persona.

Son esa gente que si hubiera nacido en el "otro lado" probablemente habría sido tan terrorista como esos a los que ahora odian tanto, porque desear la muerte de la familia de alguien que pregunta por qué no podemos hablar para lograr la paz, es simple y llanamente terrorismo.



Esta paloma de la paz fue pintada por los alumnos del Colegio Público José Calasanz de Rota el 31 de Enero, Día de la Paz y la No Violencia, de 2012.

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