septiembre 15, 2016

Hablemos de la "crisis" con humor... O no

¿Recordáis cómo algunos medios publicaron noticias sobre lo que los bancos griegos le debían a los españoles?. Por supuesto esos titulares no tenían otro objetivo que no fuera un uso político, igual que cuando Venezuela llena portadas en campaña electoral pero cuando cierran el colegio electoral ahí se mueran.

Lo curioso es que el rescate a la banca española, o "préstamo en condiciones ventajosas" que diría "caraplasma" (después se quejaban de que Zapatero intentara no usar la palabra crisis), fue de 50.000 millones, de los que se han recuperado menos de 3.000, ya se dan por perdidos 26.000, y del resto no se sabe... Bueno, se sabe quienes lo tienen que devolver, los españoles. Pero no leo en los mismos medios que hablaban de los malos que son los griegos cuánto le debe a cada español la banca española.

Otro dato curioso es que repitieron una y otra vez que la culpa era de la gente que había vivido por encima de sus posibilidades, y he llegado a encontrarme con gente con estudios (se "supone" con muchas comillas que son más difíciles de engañar) que lo repetía como un mantra, que la culpa era nuestra por el ansia de lujo. Eso sí, les preguntabas qué porcentaje de deuda pertenece a las familias y cuál a empresas, etc, o dónde se sitúa el porcentaje mayoritario de fraude, y se quedaban con la mirada de una vaca viendo pasar un tren. Por otro lado también son los mismos que decían que los de las protestas lo único que querían era no pagar, o que si subes los impuestos a los ricos las empresas huirían, pero les hablabas de las SICAV, o la evasión fiscal de grandes fortunas y sociedades, y a distancia podías escuchar al mono tocando los platillos dentro de su cabeza. Si les cuentan que El Corte Inglés lleva cinco años sin pagar implosionan.

Resulta curioso por tanto, ya que en el tratamiento y forma de informar de la "crisis" (queda más bonito y canta menos que llamarlo "estafa") todo es una conjunción de curiosidades, que se haya repetido hasta la saciedad que hubo gente que pidió un préstamo para un piso y de paso lo incrementó para comprar un coche, y sin embargo que nadie mencione el papel de la banca española, de las cajas de ahorro, de todo ese entramado donde lo de menos casi son las cláusulas millonarias blindadas con las que los directivos se iban de rositas de entidades arruinadas rescatadas, o las tarjetas black, etc, etc.

Resulta llamativo (por no repetir curioso) que no se hable de las concesiones sin medir riesgos, de las inversiones sin pies ni cabeza en algunas infraestructuras que sonaban a locura desde su primer planteamiento, o que la banca fuera la primera que, como una manada de ñúes en estampida (la comparación con buitres ya no es original), se lanzara a acumular pisos y terrenos haciendo lo mismo que le echan en cara a algunos particulares, creer que la burbuja inmobiliaria jamás iba a pinchar, que la escalada de precios casi vertical iba a ser eterna, que invertir en vivienda para venderla era sinónimo del chollo del siglo.

Es sorprendente que se machaque a los particulares pero no se diga nada de la banca que hizo lo mismo multiplicado por millones. Quizás porque si se fuera justo habría que pensar en como la situación llegó a ser tan insostenible que se tuvo que pedir un resc... préstamo que terminaron pagando los bancos del norte de Europa. Y claro, si nosotros ponemos el grito en el cielo por lo que nos deben los griegos imaginad a los europeos poniéndonos a parir por lo que le deben los españoles. Que, por si se os ha olvidado, lo de "yo soy español, español, español" no significa mucho más allá de los Pirineos, porque nos miran más de una vez con cara de "lo que sois es gilipollas".

Evidentemente la alternativa a que no hubiera rescate (que sí, joder, fue un rescate) es que nos hubiéramos ido a la mierda directamente, vamos, que era necesario; pero incluso si lo llamamos préstamo hay algo claro; los préstamos se devuelven, sí o sí, por muy "ventajosos" que sean.

Los bancos europeos también habrían podido valorar el riesgo de rescatarnos y pasar a nuestro lado como cuando por la calle giras la cabeza como si no hubieras visto a tu ex, pero les salía mejor darnos dinero y después tenernos en su puño.

Así que ahora tenemos que devolver una "ayudita" de miles de millones, la banca española está respondiendo "no sé de qué dinero me hablas" (mientras los que se han llevado parte del rescate en sus despidos cantan "if you like pina coladas", sin "Ñ" de muy español y mucho español), y al final quien tiene que soltar el dinero es el español de a pie.
Y por el de a pie no me refiero a los de las cuentas en Suiza, Panamá, Barbados, etc, que esos, aunque les pillen, con que devuelvan un 1% de lo no tributado ya son amigos (no me llames amnistía fiscal, llámame Lola).

Con "los de a pie" me refiero a los que pidieron un crédito para un piso, lo ampliaran o no para un coche. Con los de a pie me refiero a los que les han recortado sanidad, educación, etc, etc y que si ahora protestan les recortan la voz con leyes y/o palos. Con los de a pie me refiero a...
Malditos sean los de la República Helénica de Cubazuela del Norte.



La imagen y una mejor explicación puedes encontrarlas en:

0 comentarios:

Publicar un comentario